Sí señor, al personal del hospital donde trabajo también nos afectan los recortes del señor Zapatero. Un 5% de nuestro salario se irá por las alcantarillas, y quedará a buen recaudo en las arcas gubernamentales. Un 5% de bajada salarial, tanto a auxiliares y diplomados, como a médicos. No hay derecho. Oigo muchas quejas, del personal, de todos. Pero ya está. Quejas y caras sofocadas. Venas del cuello hinchadas.-¿Has firmado ya el papel de que no vas a ir a la huelga?
-No, yo voy a ir.
-Ah, que tú vas.... Eso no sirve de nada. Además, te descuentan el dinero del día no trabajado a final de mes. No tiene sentido.
Yo me pregunto: ¿alguien piensa que hay alguna otra manera de mostrar rechazo a estas medidas? Porque es muy fácil decir: no me parece bien ir a las manifestaciones, hacer huelga, y quedarse tan pancho. Y quejarse, eso sí, quejarse mucho. Que me den alternativas.
¿Existe en algún rincón de España aún la conciencia de trabajadores como colectivo que, unido, puede hacer presión y decidir sobre las medidas que toma el gobierno?
Recuerdo que, hace un año, cuando vivía en mi anterior casa, me sorprendió una mañana un cartel en la estación de tren. Un colectivo de viajeros que utilizaba a diario un tren de media distancia para ir al trabajo, se habían unido para protestar por los horarios de los primeros trenes. Llegaban a Barcelona alas 8.00, con lo cual no daba tiempo de llegar al trabajo. En el cartel se informaba de cambio de horario, que era ya definitivo. Este grupo habían hecho pañuelos con una tortuga como logotipo, y dentro, el nombre de RENFE. Se dedicaron a entrar y salir del tren cuyo horario querían cambiar durante media hora, cada mañana. Consiguieron lo que querían.
¿Hay alguien ahí que cre, aunque sea sólo un poco, en el cambio social?
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