lunes, 25 de octubre de 2010

Mal de altura


Éste es el nombre del último libro que me he leído. Forma parte de una pequeña colección de libros con historia que he heredado. Están usados, marcados, tienen las tapas gastadas y algunos aún llevan el nombre del anterior dueño en la primera página. Conforme los voy leyendo, yo también los marco: en la primera página, anoto brevemente cómo llegó ese libro en concreto a mis manos.

"Mal de altura", de Jon Krakauer (también autor del libro "Into the wild", del cual nació la película "Hacia rutas salvajes" en castellano), relata una experiencia cuanto menos escalofriante: la expedición al Everest que realizó un grupo de 26 excursionistas (muchos de ellos no tenían experiencia en la alta montaña), de los cuales sólo 7 alcanzaron la cima y sólo sobrevivieron 2. Aunque se trata de una temática que nunca me ha fascinado, desde que empecé a leer el libro me vi sumida en la historia. La forma de escribir del autor (periodista que iba al Everest a relatar la comercialización del mismo) me atrapó enseguida, haciéndome partícipe del ambiente reinante en el Campamento base, la dificultosa escalada de la cascada de hielo hasta llegar al Campo I, II, III y IV, hasta sentir a mi lado cómo sucumbían, uno tras otro, los compañeros con los que había compartido casi un mes. Así explicado, puede parecer morboso, pero el hecho es que el texto transpira realidad por los cuatro costados, y en ningún momento se recurre al morbo para mantener la atención del lector.


Dos citas presentes en el libro me llaman la atención:


"Los hombres juegan a la tragedia porque no creen en la realidad de la tragedia que se está representando en el mundo civilizado". José Ortega y Gasset


"Es casi como si hubiera un cordón alrededor de estos grandes picos, más allá del cual nadie puede ir. La verdad, por supuesto, radica en el hecho de que a partir de los 7.500 metros los efectos de la baja presión atmosférica sobre el cuerpo humano son tan graves que resulta imposible superar los tramos realmente difíciles y las consecuencias de una tormenta, incluso benigna, pueden ser letales; que nada salvo las más perfectas condiciones climatológicas brinda la menor posibilidad de éxito, y que en el último trecho de la escalada ningún grupo está en situación de escoger día...

No, no es extraordinario que el Everest se resistiera a los primeros intentos de conquista; en efecto, lo contrario habría sido sorprendente y no poco triste, pues no es ése el estilo de las grandes montañas. Quizás, en esta era de conquistas mecánicas nos habíamos vuelto un poco arrogantes con la flamante tecnología de ganchos para hielo y zapatillas de goma. Habíamos olvidado que la montaña sigue teniendo la carta maestra, y que sólo concede el éxito cuando así le conviene. ¿Por qué, si no, sigue siendo fascinante el montañismo?"

Eric Shipton, 1938. "Upon that mountain"


Recomendable, tanto para los escaladores más acérrimos como para las personas más puramente urbanitas, como yo.

1 comentario:

  1. Muy bueno el libro. Lo leí hace años y se lo regalè el año pasado a mi aita.
    Dicen que si sueltan a alguien en la cumbre del everest o por encima de 8000 metros una persona cualquiera (sin aclimatación, sin oxigeno) no dura más de 7 minutos vivo.
    Increibles montañas, increibles alpinistas, "conquistadores de lo inutil".

    Te recomiendo encarecidamente el libro INTO THE WILD. Si puedes en inglés. Me sentí muy identificado, como cuando fui a ver la peli. Con citas de HENRY DAVID THOREU y otros ascetas. Que te lo regalen por navidad! un abrazo

    ResponderEliminar