domingo, 23 de mayo de 2010

Summertime


Me despierto con las sábanas pegadas a mi cuerpo. Calor. Por fin. Calor. Me levanto despacio, descorro las cortinas. El sol me ciega. Hoy no hay que trabajar, es un día sólo para mí. Recorro, descalza, el pasillo que me separa de la cocina y me preparo el desayuno. Abro el balcón y un sol imponente inunda mi salón. Por fin va llegando el verano. Y mi ánimo va subiendo, con los grados. Mis gatos ronronean entre mis pies, necesitados de caricias mañaneras.
La perspectiva de las vacaciones me aceleran el ritmo cardíaco y me abren un sinfín de posibilidades por delante. Me encantan estos días. Me encanta esta tranquilidad. Me pregunto si sólo será por el cambio de estación, que me siento así, y mi mente se pierde entre recuerdos y personas que, poco a poco, van haciendo de mi vida una estación digna de ser vivida intensamente, como las vacaciones. Por fin verano. Por fin en mi piso. Por fin yo misma.

4 comentarios:

  1. qué poetica, no???? de dónde lo has copiao??? ejeje

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  2. Aaaaay....es que mis momentos de inspiración son totalmente impredecibles....jejeje
    Eres Fran, no?

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  3. Quillaaa, que paaasaaaa?? tienes talento eh? un beso fuerte guapa.

    Tomás.

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  4. Mi hamster no tiene tanto aprecio al calor. La pobre se queda calvita cuando llega el verano, eso si, ella logra recuperarlo luego. Tendré que preguntarle la fórmula :D

    P.D Suerte en tu aventura con los blog, iré bicheando de vez en cuando.

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