Llevaba mucho tiempo esperando el momento en que poder deshacerme de mis camisetas de manga larga, abrigos y guantes para cambiarlos por el bikini y el agua salada. Este sábado, al fin, hemos abierto la veda. Las playas catalanas no tienen kilómetros y kilómetros de orilla para recorrer, y al entrar en el agua, enseguida te hundes hasta el cuello. Pero, a cambio, puedes disfrutar del agua más pura y transparente. Benvinguts a la Costa Brava.
Vaya! Reconozco esas uñas "pintadas de color oscuro"... debían estar rojas, pero no pudo ser...
ResponderEliminarEn el Sur también comienza a hacer muchísimo calor. La playa empieza a ser la alternativa mejor.
Vacaciones... Huele a mar.