Tras un periodo de devaneo físico y mental por diferentes escenarios reales e inventados, vuelvo a la realidad zambulléndome de lleno en esta obra maestra que ganó el Óscar al mejor documental en 2011.
Trata sobre el origen de la crisis financiera de vio la luz en 2008 y de la que a día de hoy aún sufrimos las consecuencias.
Uno de los temas principales es la presión de la industria financiera en los procesos políticos con el fin de evitar las regulaciones de los movimientos bancarios, y la manera en que se realizaron dichas presiones. El documental también examina el papel de las Universidades en la crisis, explorando así un tema al que previamente no se le había dado relevancia. Llama la atención el diagnóstico final de la situación actual: el gobierno de Barack Obama ha elegido como representantes de los puestos de poder más importantes a los banqueros que causaron la crisis económica con sus políticas de desregulación sistemática de los movimientos financieros.
Leves reformas ha llevado a cabo Obama en cuanto a las regulaciones financieras, insuficientes desde el punto de vista de Charles Ferguson. Desde luego, es un documental denso, para verlo con la mente clara y tiempo por delante (dura casi dos horas), y para no colocarse en la tercera fila (como hice yo), ¡demasiada información demasiado cerca!
A la salida del cine, me encuentro con una compañera de trabajo que hacía tiempo que no veía. Actualmente trabaja en el departamento de comunicación de mi hospital, y está, literalmente, esperando a ser despedida. En el departamento son tres, todos indefinidos, pero por poco tiempo. En otros departamentos están ofreciendo a los trabajadores bajar de categoría para cobrar menos o bien irse a la (puta) calle. Me explica todo esto con un semblante serio: "estoy a la espera".
Tras despedirla como puedo, me voy a Plaza Cataluña, donde asisto a una charla de los trabajadores del sector de limpieza que fueron obligados a eliminar el campamento el día del desalojo. Explican que están pensando en denunciar a su empresa por usarlos como "parapeto" y ponerlos en peligro, amenazándolos con el despido si no obedecían. Al finalizar la charla, alguien anuncia que todo el material informático requisado durante esta acción ha sido destrozado, por lo cual ya no hace falta ir a las dependencias policiales a recuperarlo.
De verdad, después de esto....No sé qué es lo que me frena para coger la tienda de campaña y quedarme a vivir en la Plaza de Cataluña. Ah, sí. Mi trabajo.

El sistema actual se ayuda de los hombres para mantenerse. Se ayuda de su facilidad para el olvido, de la incapacidad de reconocer que alguien que no debemos aceptar tiene una idea correcta, que todo hombre tiene aspiraciones, que en el fondo es individualista, que siempre defiende lo que es suyo frente a lo que es mejor para todos.
ResponderEliminarLeo, escucho perplejo como los "indignidas", "acampados" piden cosas que se reivindican hace años por parte de muchos programas políticos. Sin embargo las urnas claman más fuerte. El mapa se tiñe de azul. Donde antes había rojo, ahora existe el mar. Nos quejamos del bipartidismo, de la degradación que ha creado al sistema pero la democracia desde mi punto de vista ha hablado. Es duro, es triste pero para mi es real.
Somos unos 40 millones de personas, acabamos de pasar un proceso democrático donde la ley de d'hont y el sistema de circunscripción afecta en mucho menor porcentaje que en unas generales. Afecta pero cualquiera puede hacer los cálculos y ver que el mapa seguiría azul, quizás en algunos sitios con alguna mota más pero serían ecos en el vacío. Como castigo al partido actual vemos el mapa cambiar de color. Vemos el anverso de la moneda, ese que al parecer si lo hizo bien.
Yo desde mi indignación personal me pregunto donde estaban los acampados cuando IU hacía sus protestas por las calles en post de una reforma electoral que fuera más democrática. Muchos dirán que no se sienten identificados con IU, y yo me pregunto que si es necesario tener el mismo color para apoyar algo que ves coherente. Acaso si mañana el PP inicia una protesta por los sueldos de los ministros que deberían ser más bajos deberíamos dejar las calles vacías, no clamar a los cuatro vientos !Sueldos más bajos Ya!
Nos confunden, nos separan y olvidamos que nuestra opinión en firme se da con una papeleta.
De aquí sólo deduzco que la mitad de españa piensa que el PP es una solución, por tanto los indignados si realmente pensaran en que la democracia debería ser real, deberían volver a sus casas ya que la mayoría piensa distinto que ellos. Por suerte, no pienso que la mayoría de España tenga la sensación de que el PP es la solución, así que veo "lógico" que se tomen las plazas.
Yo veo más lógico tomar los sindicatos (se pueden crear sin problemas), llenar las calles de carteles con partidos que no son azul y rojo. El sistema puede con el hombre, pero no contra el propio sistema.
Lo importante y la pregunta que muchos deberían hacerse. Existe alguien capaz de gobernar para todos y no para él. Cuesta defender algo que no piensas, luchar por algo que no crees porque va contra el principio del propio hombre. Desde mi experiencia en las diferentes luchas estudiantiles, nadie mira por todos, todos miran por si.
Bueno dejo de escribir que voy a lograr que me manden a la hoguera :D
Guenas Maria, Javier...
ResponderEliminarDesde mi punto de vista, no se trata de lo que los indignados "piden". "Pedir" a quien?
Es facil caer en la provocación de partidos y medios de desinformación masivos de que los "indignados" no tienen propuestas, de que no saben hacia donde van, de que... y tener la tentación de desarrollar borradores de "programas políticos" y propuestas de "a toda prisa".
La sociedad está completamente despolitizada, la política es un asunto tabú para la persona de a pie en las calles, y la "democracia" es una cosa de "profesionales", en los que delegar nuestras responsabilidades. Ellos deciden como se gobierna... nuestra vida.
Nuestra opinión en firme se da con una papeleta? Se hace política solo en las urnas?
La reconquista de los espacios públicos, que siempre fueron nuestros, aunq se empeñen en hacer nos creer lo contrario, las asambleas de barrio, la autoorganización sin estructuras, la descentralización, las decisiones por consenso y no por mallorías... Estos días estos procesos se están dando en las calles, por gente normal y corriente. Los objetivos (programas políticos??) serán una consecuencia de estos procesos colectivos. Pero sea cuales sean las consucuencias, impredecibles ante tantos poderes e intereses que no podemos (ni tampoco partidos politicos ni gobiernos, no nos engañemos) controlar, lo importante será siempre este taller de experimentación de interrelaciones y democracia real. Un proceso largo, que no es sencillo, pero si emocionante, por el que tenemos oportunidad de aprender otras maneras de hacer, otras maneras de participar, romper con viejos habitos e individualismos, y re-aprender colectivamente a "mirar por todos" y no solo por si.
Por eso deseo participar de lo que sucede en nuestras plazas, en nuestros barrios, en los pueblos.
A mi me alegra ver por fin a la gente movilizarse, hablar de política y no de políticos, tomar decisiones, encontrarnos sin tener que consumir, debatir de manera constructiva, y movilizarnos juntos. Incluso con gente que jamás lo ha hecho antes, no solo los "activistas" (sindicalistas, ecologistas, antimilitaristas...) de siempre.
Porque como dice javier, si hicieramos caso a las "urnas" tendríamos que marcharnos a casa y esperar a que nos goviernen las gaviotas.
nos vemos en las calles