viernes, 17 de diciembre de 2010

TaLeNtOs


Aunque nadie lo diría, comparto genes con el pintor de este fresco en un dormitorio (por encargo). También ha decorado habitaciones enteras de bebés que están por nacer con motivos infantiles, paredes de bares con "El Vaporcito", el barco que te lleva desde El Puerto a Cádiz, salones de fiesta en hoteles y un Ghandi, sobre el tronco talado de un árbol, que duró poco más de 24 horas. Era en protesta por la tala indiscriminada de árboles de la plazoleta del barrio donde vive, y decía así: "Ni la máquina más especializada del mundo conseguirá nunca fabricar un árbol".
Hace presupuestos gratuitos y pinta de maravilla. Qué envidia de hermano. ¿Por qué no se me habrá pegado algo?




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