
Croquetas de bacalao
1. Ingredientes:
-Antes que nada, armarse de paciencia. Es una receta de abuelas, o sea, hay que ponerse en la piel de un jubilado. (Dejar libre toda la tarde, no sea que la cosa se complique y tardemos más de lo previsto. Ah! Tiempo previsto: una hora y algo).
-Un paquete de 3 trozos de bacalao congelao (el del Mercadona hace el avío que te cagas)
-Una cebolla
-3 dientes de ajito gorditos
-3 ramitas de perejil (julivert en catalán....es que tengo el examen en una semanaaaa!!!saaaal de mi cabeza!!!!!!)
-Harina
-Leche
-Sal y pimienta
2. Modus operandi:
-Se corta la cebolla y se llora un poco, lo conveniente. Hay jubilados que no lloran y son felices. Pongámonos en la piel de uno de ellos. Hay que picarla finita, y cuando se empiece a dorar (mejor si se dora en aceite virgen extra), se le añade el ajo y el perejil muuuuuuy picaditos.
-Mientras se hacía la cebolla (o antes), hemos debido ser previsores y haber cortado el bacalao, más bien desmenuzándolo con las manos en hebras pequeñitas. Si no os gustan las espinas ni la piel (quién sabe), se las quitáis también.
-Una vez (una vegada, en catalán) esté listo el bacalao, se añade al refrito y se deja que se rehogue todo junto unos minutos, hasta que el bacalao ya no da saltos. Hasta que veamos que ya no está crudo, vaya.
-A estas alturas, si habéis seguido las indicaciones, la mezcla debe recordar aunque se aun poquito a las croquetas de bacalao o de pescao de las agüelas. Si es así, ¡bien! Añadid 3 cucharadas colmadas de harina, que debe chupar todo el (no penséis mal!!!) aceite y hacer que se forme una pasta. Si está muy espesa, no pasa nada. Lo importante es que no quede muy suelto ni a grumos.
-Entonces, apagamos la candela. Encendemos otra y calentamos un vaso de leche (mejor dos). Cuando esté caliente, lo añadimos a la mezcla a la vez que removemos con una cuchara de palo (imprescindible, en casa del herrero.....ya se sabe!!!) hasta que quede con la textura del puré de patatas. Entonces, seguimos removiendo. Cuando la masa se despegue de la sartén (¡que debe ser antiadherente, por supuesto!), ¡enhorabuena! Ya está hecha´.
-El último paso es salpimentar y darlo a probar a un compañero de piso o al vecino. Si nos cen bien, no. Si sobreviven, se echa la masa en un recipiente y se deja en el frigo hasta que se enfríe.
-Una vez frío, se cogen porciones con una cuchara y se les da forma de croqueta. Se pasan por huevo y luego por pan rallado.
-Una vez estén listas, se pone el aceite a calentar.
Importante: no echar las croquetas hasta que el aceite esté bien caliente, porque si no, ¡revientan!
-Servir en caliente....aunque en frío tampoco están nada mal!!!!
BON PROFIT!!!!
(Si las hacéis, decidme qué tal han salido!!!)